La serotonina es un neurotransmisor encargado de controlar y regular las emociones, el estado de ánimo, la percepción sensorial y las funciones cognoscitivas superiores como el razonamiento. Permite la síntesis de otro neurotransmisor llamado melatonina, que se encarga de la regulación fisiológica de la retina transformando las señales luminosas en señales hormonales. La harmala también activa la conexión entre ambos hemisferios cerebrales. Cuando uno bebe ayahuasca, las experiencias psicotrópicas son causadas por la dimetiltriptamina (DMT) que se encuentra en las hojas de chacruna. La DMT tiene efecto gracias a que la MAO es inhibida por la harmalina, sin ella, la MAO destruiría las moléculas de DMT.
En fin, no se trata aquí de entrar en un análisis de las reacciones químicas y todo eso, es sólo un paréntesis para introducir lo siguiente: los jaguares consumen hojas de Banisteriopsis caapi. Seguramente hemos observado cómo algunos animales, como los canes y los felinos, comen pasto o hierbas que después regurgitan. Pues este comportamiento tiene una función muy clara: el ácido fólico que contienen las hierbas les ayuda a purgar su sistema digestivo y a librarse de materia no digerida. Pues el jaguar, como buen felino que es, también tiene esta costumbre. Solamente que en la selva es un poco más difícil encontrar pasto. Él opta por comer hojas de distintas plantas, entre las cuales está el yagé. Obviamente al comer las hojas está ingiriendo cantidades considerables de alcaloides de harmala. La pregunta es si el jaguar come estas hojas por equivocación o porque sabe que alteran su estado y busca experimentar esas sensaciones.
¿Qué es lo que captan los ojos del jaguar y cómo lo aprehende su cerebro al estar bajo los efectos de la harmina? Me aventuro a hacer una interpretación de acuerdo a lo que he visto y leído: Si los niveles de serotonina aumentan, probablemente experimenta un incremento en la percepción sensorial. Todo lo que está a su alrededor se ve diferente, y al estar ligado a la secreción de hormonas, le produce sensaciones de placer y relajación. Tal vez estos alcaloides le sean útiles al momento de cazar para obtener alimento si todo lo que percibe se vuelve más intenso. En algunos pueblos indígenas de la selva se bebe ayahuasca en ceremonias rituales para adquirir las cualidades cazadoras del jaguar.
Las comunidades indígenas alrededor del mundo, han tenido siempre una estrecha relación con la naturaleza. El Hombre ha aprendido del comportamiento de los animales y de la observación de su entorno. Han considerado a ciertos seres vivos como sagrados por el papel que desempeñan en la comunidad y/o por las propiedades que les permiten tener contacto con divinidades y otras realidades que también pueden ser oníricas.
Al final del verano comienza el crecimiento de los hongos en el norte de Europa. Los renos, que ansían ya este momento, buscan Amanita muscaria entre los pastos y bajo las copas de gigantescos pinos. Disfrutan tanto de este manjar que en invierno son capaces de buscarlo bajo las gruesas capas nieve. Cuando el hombre antiguo observó la conducta de estos animales probablemente fue que descubrió el poder contenido en los hongos. Actualmente y desde hace mucho tiempo, la amanita es utilizada en algunas comunidades en los rituales que celebran el fin del invierno. Un chamán lo conduce y se encarga de repartir las raciones.
Los Sami, que habitan en Laponia (una región dividida entre Noruega, Finlandia y Suecia) son un pueblo dedicado principalmente a la crianza de renos. Ellos acostumbran a alimentar a sus renos domesticados con amanita para después recoger y beber su orina. Como el principio activo llamado muscarina no se metaboliza en el cuerpo es expulsado a través de la orina y tiene los mismos efectos que si el hongo se comiera. De esta forma los renos forman parte del ritual. Los Hombres, bajo los efectos de la muscarina, observan a sus renos volar. De ahí la teoría de que la imagen e historia de Santa Claus surgieron de estos rituales sagrados. Los colores rojo y blanco de su traje hacen alusión a la Amanita muscaria. El Dr. Ian Darwin Edwards tiene una hipótesis al respecto que vale la pena consultar si desean profundizar en este tema.
Además del Hombre y los renos, la Amanita muscaria también seduce otros animales. Para empezar, las moscas, de donde proviene su nombre (muscaria viene del latín musca). Y es que estos insectos, al probar la superficie del hongo, quedan catatónicos temporalmente. Algunos sapos sacan provecho de este asunto y esperan en el suelo a que las moscas caigan para alimentarse de ellas y, por qué no, darse un pasón ellos también.
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