¿POR QUÉ EL ABUSO DEL ALCOHOL ES CONTRARIO A LOS DEBERES HACIA UNO MISMO?
Sheilla Quintana Ruiz
Colegio de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM
La ética de Kant es una de las teorías morales más importantes en la actualidad. Ha influido en teorías de la justicia contemporánea, así como en teorías sobre los derechos humanos. En filosofía moral, algunos autores como Christine Korsgaard y Onora O´neill, han desarrollado interpretaciones novedosas de los escritos éticos de Kant. Desde mi perspectiva, sin embargo, el énfasis se ha puesto en los deberes hacia los demás, en lo que se refiere al contenido de esta ética. Mi propósito en este trabajo es ofrecer una lectura de algunos de los deberes hacia uno mismo, en particular, desarrollo el deber de no abusar del consumo de alcohol y estupefacientes, el cual se relaciona con el deber de cuidar nuestra naturaleza animal.
La ética de Kant es una de las pocas que presta atención detallada a los deberes que tenemos hacia nuestro cuerpo y considero que ofrece conceptos muy fructíferos para reflexionar sobre estos temas. Al introducir la reflexión sobre el consumo de los estupefacientes, he querido presentar una lectura contemporánea de este filósofo del siglo XVIII. Usualmente se piensa que, en ética, los deberes morales son deberes hacia los demás. Es común dudar de las obligaciones hacia uno mismo porque se piensa, si uno mismo puede liberarse de la obligación, ¿de qué obligación se trata? Considero que la mejor manera, dentro de la ética kantiana, de articular estos deberes, es en términos de la fórmula de la Humanidad. Si la humanidad, como Kant sostiene, tiene valor en sí mismo, entonces nos impone exigencias tanto en la persona de los demás como en nuestra propia persona. Por ello, analizo cómo se derivan ciertos deberes de esta fórmula.
Me resulta sorprendente darme cuenta que investigar diferentes aspectos de la filosofía moral, hayan podido ofrecerme argumentos para tratar los abusos cometidos al propio cuerpo. Inicialmente, pensaba que el consumo de alcohol y estupefacientes no planteaba ningún problema moral porque, si no daño a los demás, entonces, ¿cuál es el problema ético? Puede parecer sorprendente, pero fue hasta que leí el capítulo sobre los deberes hacia uno mismo en la Doctrina de la Virtud, que por primera vez reflexioné sobre el hecho de que el daño a uno mismo puede ser éticamente reprobable. Algo similar me ocurrió al leer lo que Kant dice sobre el deber de no suicidarse. Igualmente, yo pensaba que el suicidio puede ser objetable moralmente sólo si se causa un daño social o a la comunidad. Los argumentos de Kant me causaron una gran impresión, y por ello decidí profundizar en su estudio en este trabajo. En mi trabajo analizo algunos conceptos que son centrales para entender estos deberes.
Principios.
De acuerdo con Kant, los principios subjetivos se subordinan a los principios objetivos, que pueden ser instrumentales o morales. Kant dice en una nota al pié de página de la Fundamentación:
Máxima es el principio subjetivo del obrar y tiene que diferenciarse del principio objetivo, o sea, de la ley práctica. La máxima contiene la regla práctica que la razón determina conforme a las condiciones del sujeto (muchas veces a la ignorancia o a las inclinaciones del mismo) y por lo tanto es el principio conforme al cual obra; pero la ley es el principio objetivo, válido para todo ser racional, el principio según el cual dicho sujeto debe obrar, o sea, un imperativo. [421F]
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