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"Ultimo tango a Parigi" en lugar de mantequilla se usará "I Can't Believe It's Not Butter"


profetica

BALCHÉ

Ana Carolina Abad López
Colegio de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

 

En ocasiones, los estudios sobre la historia de la alimentación relegan el estudio de las bebidas a otras disciplinas, olvidando que además de refrescar, las bebidas también alimentan,  curan o enferman, funcionan como adhesivos sociales y son elementos sagrados en diversas religiones. En general, esta última función la desempeña una amplia gama de milenarias bebidas fermentadas distribuidas en todas las regiones del planeta, como el vino de uva de la cuenca del Mediterráneo, la cerveza de Medio Oriente, el soma de la India, el sake de Japón, el pulque del Altiplano Central de México y la chicha de la región andina.

La atribución de un carácter sagrado a las bebidas fermentadas se debe a que la transformación de un líquido dulce en una bebida agridulce, espumante y embriagadora sólo podía explicarse como un acto de magia o  propio de seres divinos. Por otro lado, sus efectos desinhibidores de la conducta y la mente permitían a sus consumidores visualizar otros mundos y entrar en contacto con el mundo divino.

El balché es una de estas bebidas sagradas. Hecha a base de agua, miel y la corteza del árbol del mismo nombre, se bebía en toda el Área Maya, y en la actualidad, se consume en Yucatán, Chiapas y Honduras. Se utilizaba, y aún se utiliza, en ceremonias agrícolas, para hacer purificaciones, tanto de hombres, animales y lugares, y como libaciones en fiestas comunitarias. Esta bebida es tan antigua e importante que es mencionado constantemente en una de las principales fuentes documentales de la región: el Chilam Balam.

La preparación del balché ceremonial estaba a cargo de los sacerdotes mayas (Ah men) y estaba rodeado de un complejo ritual desde la selección de sus ingredientes: el agua debía ser “virgen” o pura, por lo que era recolectada en cenotes especiales; la miel debía ser de abeja silvestre sin aguijón; y las cortezas del árbol balché debían ser llevadas por un grupo de hombres designados por los sacerdotes. Este último ingrediente es el que diferencia al balché de otras fermentaciones a base de agua y miel, pues además de estimular la fermentación y darle un sabor y aroma particulares, probablemente aporta una sustancia farmacobiológica activa que potencia el efecto del etanol. Estas características hacen del balché una bebida sómica, es decir, “un componente esencial y poderoso en la práctica de la magia propiciatoria del bien y del mal”. (Gonçalves de Lima, 1990: 185-186, 189-193)

El texto “El lenguaje de Zuyua y su significado” del Chilam Balam  recopila parte de las pruebas que el sacerdote pone a los jóvenes iniciados, quienes deben descifrar el significado oculto de sus palabras y llevarle lo que les pide, en este caso, los ingredientes para el balché:

–Hijo mío, tráeme la preciosa sangre de tu hija, su cabeza y sus entrañas, sus fémures y sus brazos que te dije que encerraras en vasija nueva y la taparas, también trae el precioso banco de tu hija, muéstramelo, tengo deseos de ver todo eso; hace tiempo que te lo di, cuando gemiste ante mí, cuando ante mí rompió tu llanto.
–Así ha de ser, ¡oh, padre!, vendré a traerte las antenas de Ah bol, Abeja-silvestre-mielera-sin-aguijón, para que se ahuyente. La preciosa sangre de su hija, que se le pide es el Balché, Vino-ceremonial-de-miel; las entrañas de su hija son los alvéolos de miel de colmena y la cabeza de su hija es el pote nuevo en el que fermenta el Balché, vino-ceremonial-de-miel. El banco precioso de su hija que se le solicita es la piedra delicada llamada Couoh de miel. Es cuando se habla de las orejas o antenas de Ah bol, Abeja-silvestre-mielera-sin-aguijón, es dar el fermento del Balché, Vino-ceremonial-de-miel y el fémur de la hija son las cáscaras del árbol balché que sirven para fermentar el vino Balché y los brazos de la hija las ramas del árbol balché y cuando se le dice que había llorado, se menciona a la embriaguez que viene cuando se contorsiona y se murmuran reverencias como corresponde a los grandes señores. (Chilam Balam: 211, 212)

A continuación se presentan dos recetas de Balché recopiladas por dos antropólogos en distintas poblaciones del Área Maya:

 

Balché según Eric Thompson
(Distritos de Toledo y Coroazar, Honduras Británicas, 1930)

Ingredientes: corteza de balché (lavadas y secas), agua y miel.

Modo de preparación: La corteza se machaca con un martillo de piedra y se ponen en una jarra que contiene partes iguales de miel y agua. Se deja fermentar de cuatro a seis días, cuando el balché está listo para beberse.

 

Balché según Herbert Schwartz
(Cham Kom, ciudad lacandona, 1948)

Ingredientes:

  • 4 pedazos de 33 cm. de largo de corteza de árbol balché (Lonchocarpus longistylus Pittier)
  • 2 jícaras de agua
  • 1 taza de miel

Modo de preparación: La corteza es machacada y puesta en una jarra con el agua y la miel. La mezcla se deja en reposo tres días, entonces se prueba para comprobar su calidad y, si es necesario, se agrega más miel esperando hasta que adquiera un color amarillo.

 

 

Fuentes

    • Aguilar, Manuel, “Etnomedicina en Mesoamérica” en Arqueología Mexicana: Alucinógenos del México Prehispánico, vol. X, núm. 59, enero-febrero 2003, pp. 26-31.
    • Bernard Menna, Alicia Inés y Maribel Lozano Cortés, “Las bebidas sagradas mayas: el balché y el saká” en Sincronía, Universidad de Guadalajara, Otoño 2003. (http://sincronia.cucsh.udg.mx)
    • Chilam Balam. El libro de los libros. Ed. A. Barrera Vásquez, Fondo de Cultura, México, 1948. (Biblioteca Americana)
    • Gonçalves de Lima, Oswaldo, Pulque, balché y pajauaru: en etnobiología de las bebidas y de los alimentos fermentados, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.
    • Guía México Desconocido: Bebidas Nacionales. Núm. 18, México, noviembre 1994.
    • Schwartz, Herbert, Stingless bees (Meliponinae) of the Western Hemisphere, American Museum of Natural History, 1948, citado por Gonçalves de Lima, Pulque, blaché y pajauaru…, p. 185.
    • Thompson, J. Eric, Ethnology of the Mayas of Southern and Central British Honduras, Field Museum of Natural History, Chicago, 1930.
    • Vargas, Luis Alberto, et al., “Bebidas de la tradición” en.- Beber de tierra generosa: Historia de las bebidas alcohólicas en México, Fundación de Investigaciones Sociales, A.C., México, 1998.


 


 
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