Hubo un momento en que el concepto lugar común se convirtió en descalificativo. Hoy en día este término se emplea, más que otra cosa, para desacreditar una práctica o una idea, reduciéndola al cliché, a lo estático, a lo falto de originalidad. En Lugares Comunes nos hemos agrupado para proponer otra definición posible que se acerque más bien a lo social, refiriéndose a aquello que tiende puentes entre personas, que las relaciona; esas minuciosidades que nos hacen comunes, que nos acercan y nos permite desarrollarnos como grupo; son el espacio de encuentro, de compañía y al mismo tiempo de soledad, que nos pueden acercar pero también enemistar.
A partir de esta forma de entender los lugares comunes podemos aproximarnos a la explicación de varios fenómenos que le atañen a la filosofía, la historia, la lingüística, la geografía, la literatura, la cinematografía, la fotografía, y otros espacios de la recreación de los sujetos.
Pero lo que en esta propuesta queremos destacar es nuestra oposición a esa necedad de las elites “letradas” (también presente en otros sectores sociales) a buscar lo original, a presentar sus ideas como las innovaciones más radicales en la historia del conocimiento. Como esta pretensión también nos afecta con desagradable frecuencia, no podemos romper con ella sino burlándonos de nosotros mismos.
Revistas hay demasiadas, nosotros somos una más. Sabemos perfectamente que existe un nauseabundo exceso de información en el mundo, Lugares Comunes quiere aportar su granito de arena. Creemos en la ironía como máximo ejemplo de las oraciones afirmativas de verdad, y bajo esa lógica actuamos sin que ésta manche con su inmadurez los artículos de nuestros colaboradores, quienes no son responsables del lo que nosotros podamos decir.
Abrimos un lugar, que esperemos se convierta en común, convocando discursos bajo una misma temática, distinta en cada publicación, sin reparar en la lógica del anonimato o la del renombre, sino sólo atendiendo el contenido/forma de los textos. Cada número propuesto será en sí un discurso conformado por los artículos que ahí aparezcan, permitiendo abordar un mismo tema desde varios ángulos, aunque indiscutiblemente a partir de una línea editorial y conceptual definida por los coordinadores de este proyecto, siempre abiertos a propuestas externas, en la constante búsqueda de la resignificación de lo que se habla. En ese sentido, a pesar del predominio de las letras, tenemos la firme intención de explotar al máximo posible las herramientas y posibilidades del espacio multimedia.
La definición del concepto lugares comunes no está aún concluida. Hay muchas cosas que discutir y nosotros, junto con los temas que aquí trabajemos, iremos cambiando a lo largo de este proyecto. En pos de la sumamente seria diversión, nos reservamos el benéfico derecho a la equivocación y la duda. Esperamos que ustedes también.
Lugares Comunes
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