En el remake de
"Ultimo tango a Parigi" en lugar de mantequilla se usará "I Can't Believe It's Not Butter"


profetica

SEÑORA VENGANZA
La violencia también viene en envoltura virginal

 

Javier Quintanar Polanco


Old Boy es sin duda alguna, la película que colocó a su realizador, Park Chan-Wook, en el gusto de públicos muy eclécticos: desde los más acérrimos amantes del cine de culto y/o ultraviolento, pasando por aquellos fascinados por el cine oriental o con los thrillers, hasta aquellos que gustan de un buen drama o buscan un cine más personal, llámesele “cine de autor” o “cine de arte”. Esta cinta tuvo de todo para todos.

Realizada en 2003, Old Boy forma parte de un tríptico concebido por el realizador quien busca abordar el tema de la venganza desde diferentes ángulos. Esta trilogía fue iniciada en 2002 con Boksuneun naui geot (también conocida como Sympathy for Mr. Vengeance), y ha sido concluida en el 2005 con Chinjeolhan geumjassi, bautizada en nuestro país simplemente como Señora Venganza.

Señora Venganza ha gozado de una amplia difusión en nuestro país, y aún se le puede localizar en algún cineclub o videoclub (ya ni digamos en el “comercio informal”). Sus primeros pininos los hizo a través de la edición 2006 del FICCO y de ahí fue retomada para la edición de abril de la Muestra Internacional de Cine. Su estreno comercial lo tuvo hasta finales del 2006. Me atrevo a decir incluso que esta cinta superó con creces el éxito de sus predecesoras.

Esto puede deberse a que, a diferencia de las dos primeras entregas, en esta ocasión la figura central del filme es una protagonista femenina: Geum-ja Lee (interpretada por la estupenda Yeong-ae Lee), es una joven de 19 años que va a prisión acusada de secuestrar y asesinar a un niño (crimen del cual es en realidad inocente). Por su apariencia frágil e inofensiva, se gana el sobrenombre de “Amable” entre por sus compañeras reclusas, y dicha percepción es reforzada por su carácter generoso y altruista. Esta imagen dulce, sumada a cierto aura místico y virginal que se genera a su alrededor (cultivado por ella misma en menor medida), es un factor que le permite eventualmente ganar su libertad tras 13 años de encierro, y el día de su liberación es buscada por un religioso para convertirla en una especie de estandarte de su fe.

Pero en cuanto pone un pie fuera del penal, la Geum-Ja cándida y devota se extingue para dar paso a otra completamente distinta: una mujer dura, fría, que viste con ropas oscuras y maquillaje rojo,  empleados como una especie de uniforme en su guerra personal. Una guerra que desata en contra de quien la engañara y fuese responsable de su encierro: su cómplice y pareja sentimental, el señor Baek; un maestro de inglés que desde su puesto como educador; elige a sus potenciales víctimas de secuestro. Para llevar a cabo su desquite, esta corsaria sangrienta cuenta con el apoyo de varias de sus amigas (expresidiarias como ella), para echar a andar un elaborado plan (concebido durante su estancia en la cárcel) que le permita llevar a cabo la acariciada revancha.

Al salir de su cautiverio, la vida de Geum-Ja parece dividirse en dos aspectos opuestos pero complementarios: por un lado, se dedica a desarrollar todos los detalles para lograr su plan, cuidando que cada elemento que la conforman sea simbólico y perfecto, permitiéndole alcanzar el ideal de venganza que ha soñado desde sus días tras las rejas. Pero por otro lado, intenta obtener el perdón de aquellos a los que lastimó de manera directa (los padres del niño asesinado) o indirecta (su pequeña hija de la cual fue separada durante su tiempo de encarcelación). Más que un ajuste de cuentas con el pasado, lo que la joven busca realizar es un intrincado ritual de purificación que le permita alcanzar la redención de sus pecados. Pero la suya es una liberación que se vislumbra muy lejana, y el camino a la misma se torna incierto a medida que sus planes avanzan. Paradójicamente, parece que la única renuente a concederle el perdón es ella misma, ya que el odio que ella lleva dentro de si parece tratar de alejarla de su meta.

Son precisamente las contradicciones internas del personaje las que le inyectan fortaleza al filme. Y es que, a pesar de ser perfectamente coherente consigo misma, Geum-ja se ve acorralada y avasallada por sus propios sentimientos. Por ejemplo, aunque odia a Baek por lo que hizo (a tal grado de tener salvajes sueños donde se imagina matándolo), al darse la ocasión; Geum-ja se descubre incapaz de concluir su cometido. Será el destino el que le indique el camino para lograr obtener su satisfacción, pasando la estafeta de la venganza a otras manos que puedan concretar el acto, y que parecen merecer este derecho mas que ella.

Los contrastes de esta heroína trágica, son explotados por el director al máximo y desde diversos aspectos. Por ejemplo, el concepto de pureza (sobre todo espiritual), es algo que impregna al filme por dentro y por fuera. Desde el mismo cartel de la película (donde podemos apreciar a Geum-ja evocando una representación icónica de la Virgen católica), pasando por diversas connotaciones y citas religiosas, hasta la simbología con la nieve, los pasteles y el tofu; refuerzan la necesidad interna que el personaje tiene por limpiar sus pecados, lograr el perdón y volver al llevar una vida recta, nítida y pura. La misma estética de la cinta se contrapone a la que vimos en su predecesora, Old boy, donde todo parecía ser sucio, grosero, desagradable y hediondo como su personaje central (Oh- Dae-su). Y a propósito, Choi Min-sik, (el actor que le diese vida a dicho personaje), interpreta a Baek, donde de cierta manera repite (a manera de guiño hacia el espectador) la brutalidad delirante de su personaje anterior.

Geum-Ja y Baek se rodean de una vistosa galería de personajes que refuerzan o simplemente delinean mejor ese sentimiento de aparente contradicción: Un religioso desairado y vengativo, las compañeras de presidio de Geum-ja (leales a ella hasta lo indecible), un jovencito que se enamora de la protagonista, una pareja de australianos que adoptaron a su hija tras su encierro, el policía que la mando a prisión y que esta seguro de su inocencia, y hasta una pareja de asaltantes que son una suerte de sátira de Bonnie y Clyde. Todos ellos son los ingredientes de un pastel delicioso, agridulce y por ratos amargo llamado Señora Venganza. El final de esta trilogía estuvo a la altura de sus antecesoras.

 

Ficha Técnica
Título Original: Chinjeolhan geumjassi
Producción: Lee Tae Hun y Cho Young Wuk, CJ Capital Investment, Centurion Investment, Ilshin Capital Investments, Korea Capital Investment, Moho Films, Samsung Venture Capital y TSJ Entertainment
Dirección: Park Chan-wook
Guión: Jeong Seo Kyung y Park Chan-wook
Fotografía: Jeong Jeong Hun
Edición: Kim Jae-beom y Kim Sang-beom
Música: Choi Seung-hyeon
Con: Lee Yeong-ae (Lee Geum-ja), Choi Min-sik (señor Baek), Kim Shi-hoo (Geun-shik), Nam Il-woo (detective Choi), Kim Byeong-ok (predicador), Tony Barry (padrastro), Anne Cordiner (madrastra), Oh Dal-su (señor Chang), y Go Su-hee (Ma-nyeo) entre otros.
Duración: 112 minutos.
País: Corea del Sur
Año de Producción: 2005
Premios:

  • Festival de Cine de Venecia, Italia, 2005: Premio a la mejor película y Pequeño León de Oro para Park Chan-wook.
  • Festival Internacional de Cine de Cataluña, Sitges, España, 2005: Premio a la mejor actriz para Lee Yeong-ae.
  • Festival Internacional de Cine de Bangkok 2006: Premio Golden Kinnaree por mejor director.

 

Si quieren saber más acerca del Señora venganza, visiten:
http://www.lady-vengeance.com
La página oficial de la película en inglés.
http://www.tarantulafilms.com/
La distribuidora oficial en México de la película

O
http://www.parkchanwook.org

Sitito Web dedicado al director, con noticias, filmografía, entrevistas y reseñas de sus películas.




 
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